Análisis de Redes Sociales para una
mejor comprensión de los procesos de innovación agrícola
Mario Monge Pérez, Frank Hartwich
Instituto
Internacional de Investigación sobre Política Alimentaria (IFPRI)[1]
Resumen
Los
estudios sobre adopción de innovaciones agrícolas han estado dominados por una
perspectiva que considera a la decisión de adoptar como un asunto individual
determinado por la utilidad el productor considera que podría percibir. En años
recientes ha crecido el interés por comprender el papel de la interacción
social en estos procesos. Poco a poco, conceptos como capital o aprendizaje
social han ganado terreno entre los analistas. Sin embargo, son muy pocos los
estudios en que se ha intentado aprovechar el potencial del Análisis de Redes
Sociales para el abordaje de estos procesos.
En este
estudio se analizaron los efectos de las interacciones entre los productores y
otros actores relevantes en los procesos de innovación, con base en una muestra
de 360 productores de 12 micro regiones de Bolivia. Específicamente, se puso a
prueba el efecto de la frecuencia de interacción sobre la intensidad de la
adopción, apoyándose en las herramientas provistas por los paquetes de software
UCINET y NetDraw.
A nivel de micro regiones se hallaron efectos
positivos y significativos de la densidad de las redes locales, y del prestigio
del promotor de las innovaciones, sobre la intensidad promedio de adopción. A
nivel individual, se dio una adopción más intensa entre quienes mostraron mayor
frecuencia de contacto con la agencia promotora de las innovaciones y con otros
productores, mayor centralidad de grado en la red, y mayor grado de vínculos
simmelianos o cohesivos (embedded ties).
Además, se obtuvo evidencia significativa del efecto de la equivalencia regular
sobre los niveles de adopción. El
estudio muestra además el efecto positivo de incluir variables estructurales en
un modelo econométrico tradicional de adopción.
Palabras clave:
Adopción de innovaciones, Redes Bi-modales, Centralidad, Vínculos simmelianos,
Regresión Tobit.
Abstract
Studies on adoption of agricultural
innovations have been dominated by a perspective which considers adoption as an
individual decision determined by the prospective utilities as perceived by the
farmer. In recent years there is a growing interest for understanding the role
of social interaction in these processes. Concepts like social capital or
social learning have increasingly received attention among scholars.
Nonetheless, only very few agricultural innovation studies have taken advantage
of Social Network Analysis potential as a tool to ascertain these processes.
We analyzed the effects of interactions among
farmers and other actors relevant for innovation processes, based on a sample
of 360 farmers from 12 micro regions in Bolivia. Specifically, we explored the
effects of interaction frequency on adoption intensity, considering the tools
provided by UCINET and NetDraw software packages.
At a micro-regional level, positive and
significant effects of both the network density and the prestige of the
promoter of innovation were evidenced. At the level of individual farmers, adoption was more intense among
those with greater frequency of contact with the promoter and with other
farmers, those with a larger degree centrality, and with a larger degree of
embedded or cohesive ties. Besides, significant evidence of the effects of
structural equivalence on adoption levels is also presented. The positive
effects of including structural variables derived from SNA into traditional
econometric models are also shown.
Key words: Adoption of
innovations, 2-mode networks, Centrality, Embedded ties, Tobit regression.
1.
Introducción
“Toda innovación es una
innovación social. La innovación no ocurre ‘ahí afuera’ en el mundo de los
objetos…( )… la innovación sólo puede ser comprendida apropiadamente cuando se estudian las bases sociales
de la misma.” (Tuomi 2002, p.5-6).
Dos
grandes tradiciones han dominado los estudios sobre adopción de innovaciones
agrícolas. De un lado se tiene una corriente que nació entre sociólogos rurales
interesados en comprender las razones de la lenta difusión de la semilla de
maíz híbrido entre los productores del estado de Iowa, Estados Unidos, a pesar
de sus claras ventajas y del despliegue realizado para su difusión por parte de
agentes de extensión y de la empresa privada (Ryan y Gross 1943). En esta tradición la difusión se visualiza
como un proceso epidémico gracias al cual la decisión de adoptar de un
productor ocasiona el “contagio” posterior de otros con quienes el primero está
en contacto o sobre quienes tiene alguna influencia. El contagio se da
básicamente mediante la interacción entre productores, en tanto que los
esfuerzos de los agentes externos afectan mayormente la toma de decisiones de
la minoría de productores pioneros que están más atentos a las novedades
externas (Rogers 2003).
De otro
lado se tiene una tradición de cuño individualista, predominante entre
economistas agrícolas, según la cual los productores deciden si adoptan o no de
acuerdo con las utilidades que podrían obtener. Así, cada productor sopesa de forma racional los costos y
beneficios esperados antes de decidir. Dadas las grandes diferencias entre
productores en términos de sus características individuales y de su dotación de
recursos (en cantidad y calidad), cabe esperar grandes diferencias en cuanto a
sus decisiones relativas a la adopción de innovaciones (Griliches 1957). Esta
tradición ha tenido un papel predominante en el estudio de la innovación
agrícola, sirviendo de base para muchas de las políticas, programas y sistemas
utilizadas globalmente para promover el cambio tecnológico y el desarrollo
agrícola en general (Ruttan, 1996).
Sin
embargo, en años recientes se ha dado un creciente reconocimiento de la gran
influencia que tienen las interacciones sociales sobre el comportamiento
económico individual, el crecimiento económico y el desarrollo rural (cf. Fafchamps 2006, Granovetter 2005,
Bebbington 1999, Manski 2000, Durston 2002, Woolcock y Narayan, 2000). Tal
interés, que se refleja en la cuantiosa literatura surgida en la última década
sobre capital social y sistemas de innovación, se ha venido extendiendo
lentamente hasta el estudio de la innovación agrícola. Cada vez son más comunes los estudios en que
se consideran variables relacionadas con estos aspectos como parte de los
modelos econométricos de adopción (cf. Pomp y Burger 1995, Boahene 1995, Isham
2002, Caviglia-Harris 2003, Moser y Barrett 2006, Munshi 2005, Feder y
Savastano, 2006, Moxley y Lang 2006).
Por ello
resulta llamativo el poco uso que se ha hecho del análisis de redes sociales
para abordar los efectos de la interacción social sobre la adopción de
innovaciones. El presente trabajo pretendió servir a un mayor acercamiento
entre las distintas tradiciones de análisis de la innovación agrícola a través
de un estudio de adopción en que se integraron descriptores de la interacción
social derivados del ARS como parate de un modelo econométrico. El estudio aborda el efecto de los vínculos
del productor con diversos actores, sobre su toma de decisiones relativas al
volumen o intensidad de adopción. Se pone atención particular a la interacción
del productor con los agentes externos (e.g., vendedores de insumos,
compradores de producto, extensionistas, etc.) ampliamente reconocidos como
actores clave en la literatura sobre difusión de innovaciones. Se exploran distintas hipótesis derivadas de
las diversas disciplinas que dan cuenta de los procesos sociales que subyacen a
este tipo de decisiones.
El
documento está estructurado de la siguiente forma. En la sección 2 se presenta
el marco conceptual, donde se destacan los distintos elementos derivados de
distintos enfoques y que dan forma a las hipótesis de trabajo. La sección 3
describe la metodología utilizada, detallando particularmente el procesamiento
y análisis de datos realizados con ayuda de los métodos de ARS. La sección 4
describe los resultados. El artículo
concluye con una breve discusión sobre las implicaciones de este estudio de
cara a la mejora de las políticas e intervenciones que pretenden promover la
innovación entre los productores agrícolas pobres, y con algunas reflexiones
relativas a las aplicaciones futuras del enfoque propuesto.
2. Marco teórico
El
análisis de los distintos aspectos de la interacción social que influyen sobre
las decisiones de los productores de cara a la adopción de innovaciones ha sido
abordado desde muy diversas perspectivas. Para algunos economistas, las redes sociales resultan determinantes como
fuentes de acceso a la información, insumos,
infraestructura e instituciones requeridas para implementar la innovación
(Kranton y Minehart 2001, Okten y Osili 2004, Hogset 2005, Fafchamps
2007). La mayoría de sus estudios, sin
embargo, se ha concentrado en la importancia de la interacción a través del
aprendizaje social, i.e., el proceso por el cual los productores se enteran de
la existencia de la innovación y de sus características, y se aprovechan de las
experiencias de aquellos vecinos que les han antecedido en adoptar la
innovación para actualizar sus creencias y actitudes conforme se reduce el
nivel de incertidumbre que deben enfrentar de cara a la adopción (cf. Foster y Rosenzweig 1995, Conley y
Udry 2001, 2004, Munshi 2005, Abadi Ghadim et al. 2005, Yamauchi, 2007). Los
modelos que consideran los efectos del aprendizaje social son capaces de
explicar el fenómeno de “conformidad localizada” (i.e., la homogeneización del
comportamiento observado a nivel local) como resultado de la proximidad física
y social entre productores, una observación de vieja data entre geógrafos y
sociólogos rurales. Otros estudios
econométricos han hecho énfasis en el papel de la variedad y frecuencia del
contacto del productor con distintas fuentes de información, proponiendo que
una mayor exposición a fuentes apropiadas de información, a través de diversos
canales, debería reducir la incertidumbre subjetiva y conducir a una adopción
más temprana.
Este tipo de estudios podría enriquecerse enormemente si
se consideran otros efectos de la interacción social que han sido puestos de
manifiesto por el análisis de redes sociales en campos diversos. El ARS se ha
utilizado incesantemente desde mediados del siglo XX para el estudio de la
difusión de información e innovaciones en mercadotecnia, desarrollo industrial,
sociología médica y otras áreas; pero su aplicación al estudio de la difusión
de innovaciones agrícolas ha sido mucho más limitada en cantidad y profundidad
(cf., Boahene et al. 1999, Conley y Udry 2001, Nyblom et al. 2003, Hogset 2005,
Katungi 2006, Bandiera y Rasul 2006, Van den Broeck y Dercon, 2007). Por esta razón se reseñan a continuación
algunos de los aprendizajes generados en otros campos, a partir de los cuales
se deriva un set de hipótesis para analizar con base en un set de datos
obtenidos para tal fin y que pretende ser de utilidad para futuros estudios en
este ámbito.
Aportes
del enfoque de Redes Sociales
Las redes sociales afectan la difusión de innovaciones a
través de sus efectos sobre procesos de aprendizaje social, evaluación
conjunta, influencia social y acción colectiva (Kohler et al. 2007, Hogset
2005). Los efectos del aprendizaje social se describieron más arriba. La evaluación
conjunta permite a los miembros de la red reinterpretar y moderar
innovaciones riesgosas, tornándolas más realistas y significativas para el
contexto local. La influencia social implica aquellos mecanismos que fuerzan al acatamiento de las normas sociales,
así como los efectos de las opiniones y actitudes prevalecientes sobre las
preferencias y la conducta del individuo[2].
Finalmente, las redes actúan como mecanismos que ayudan a resolver las
externalidades y los problemas de coordinación para la acción colectiva.
La mayoría de los estudios de difusión realizados con un
enfoque de redes sociales visualizan la difusión como un proceso de
comunicación homogenizante, por el cual las actitudes y conductas individuales
se ven influenciadas por la micro estructura social (Wejnert 2002). Se percibe
entonces como un proceso de contagio determinado por factores de cohesión social,
equivalencia regular, popularidad, rango (acceso) y proximidad espacial, y
debido a los cuales los investigadores han generado distintos modelos para
predecir los efectos de la estructura sobre el cambio en las actitudes entre
personas ligadas por distintos tipos de relación y/o que ocupan ciertas
posiciones en la estructura[3].
· Cohesión: la interacción directa entre
individuos, especialmente entre miembros de subgrupos con gran proximidad
afectiva, explica en buena medida los procesos de adopción. La cohesión
facilita el intercambio de conocimientos al reducir los impedimentos
competitivos y motivacionales que se dan por el mero hecho de que tal
transferencia es beneficiosa para el receptor pero costosa para la fuente; la
presencia de vínculos densos con terceros comunes alrededor de una relación
ayuda a superar tales impedimentos (Reagans y McEvily 2003). Además, los
subgrupos densos (cliques) contienen a muchos de los referentes preferidos por
sus miembros individuales y generan en éstos un sentido de pertenencia que
impone sobre ellos mayor presión para comportarse conforme a lo esperado.
Debido a ambos efectos (comparación-competencia de un lado, y presión hacia la
conformidad, de otro), cabe esperar que a mayor densidad de vínculos dentro de
un grupo o subgrupo, mayor será similitud esperable en el comportamiento de sus
miembros. Los vínculos fuertes (homófilos) que caracterizan las relaciones
cohesivas, son clave para la difusión al interior de la red (especialmente para
la transmisión de conocimiento tácito, que es característico de las
innovaciones técnicas), debido a su rol relevante en los procesos de
influencia, comparación y aprendizaje social[4]. Las variables más comunes para predecir la
adopción están por ello inversamente relacionadas con el tamaño de la red, y
son directamente proporcionales a la densidad de la misma. La frecuencia de
interacción entre los miembros refleja también ambos efectos.
· Equivalencia Regular: Para autores como Burt (1987),
la competencia entre personas de estatus similar (i.e., entre personas con
grupos de referencia y posición estructural semejantes) es la fuerza motriz del
contagio. Las personas que poseen
vínculos con tipos similares de personas, tienden a comportarse de forma similar,
aún y cuando no existan conexiones directas entre ellas. A mayor equivalencia
regular entre dos actores, mayor similitud se esperará en su conducta. De
acuerdo con Wejnert (2002), la equivalencia regular se halla determinada por
factores demográficos (género, edad, raza, estado civil), sociales (educación,
ocupación), y culturales (lenguaje, tradición, religión, valores y
normas).
· Rango: Los vínculos débiles y
heterófilos (Liu y Duff 1972, Granovetter 1973 y 1982, Hansen 1999, Levin y
Cross 2004) son fundamentales durante la difusión temprana de nuevas ideas y
comportamientos, debido a que ellos brindan acceso a regiones de la red que de
otra forma se hallarían desconectadas, así como vínculos a fuentes externas y
no redundantes de información. Burt
(1992, 2005) en su revisión de la hipótesis de Granovetter sobre la “fuerza de
los vínculos débiles”, ha sugerido que, más que en la debilidad del vínculo, la
importancia de estos vínculos descansa en la función “puente” de los actores
que amplían el rango de la red y cubren los vacíos estructurales de la misma,
actuando como intermediarios de la información entre subgrupos. A causa de este papel, tales intermediarios
usualmente adoptan de tempranamente la innovación. Además, la ventaja posicional de estos intermediarios constituye
su “capital social”.
· Popularidad: Los miembros prominentes y bien
conectados (i.e., aquellos con alta centralidad), que son usualmente
calificados como líderes de opinión, generalmente adoptan pronto aquellas
innovaciones que son consistentes con las normas grupales, a la vez que se
resisten a adoptar aquellas innovaciones que no encajan con las mismas. Al contrario, los miembros marginales de la
red se ven menos afectados por los juicios del resto, por lo que con mayor
probabilidad se les halla entre los primeros en adoptar las innovaciones no
congruentes con los valores y normas grupales (Becker 1970, Rogers 2003). Esta
línea de argumentación explica también el contagio que se dan en relaciones no
recíprocas: por un lado, los miembros de menor rango podrían verse motivados a
adoptar debido a su aspiración a parecerse a sus líderes; por otro, la decisión
de adoptar por parte de miembros prestigiosos puede arrastrar a otros por la
misma vía al variar los patrones locales de juicio.
· Proximidad Espacial: El contagio entre actores
físicamente próximos es uno de los hallazgos más comunes en la literatura sobre
difusión. La proximidad geográfica facilita diferentes tipos de interacción y
procesos de influencia; por ello, los datos de ubicación geográfica suelen
tener un buen poder de predicción de los patrones de difusión. Estos modelos
suponen que los miembros de la red están distribuidos de tal forma en el
espacio social que su cercanía física se corresponde con su cercanía
relacional: entre más cerca vivan dos personas, más fuertemente vinculados
deberán estar, más probable es que posean los mismos referentes y, por lo
tanto, sería de esperar que sus actitudes y conductas sean muy parecidas. Estos modelos son, sin embargo, muy restrictivos
debido a que implican que no se presentan asimetrías, intransitividad o
subgrupos en las relaciones existentes en la red. Nyblom et al. (2003)
representan una aplicación reciente de este tipo de modelos a la difusión de
innovaciones agrícolas.
Más allá de estos modelos generales, los efectos de la
red sobre las actitudes y el comportamiento innovador pueden también predecirse
analizando la estructura de relaciones a distintos niveles: nodal (individual),
diádico, triádico, subgrupo y red completa (cf. Monge y Contractor 2003).
· Nivel individual: los actores con mayores niveles
de centralidad (de grado) suelen ser líderes de opinión. Como se indicó más
arriba, ellos usualmente adoptan más temprano que los demás las innovaciones
culturalmente aceptables, en tanto se muestran como oponentes de aquellas
culturalmente inaceptables (Becker 1970). En un análisis reciente sobre las diversas medidas de centralidad y su
grado de ajuste para reflejar el flujo de distintos tipos de elementos entre
los actores de una red, Borgatti (2005) señala que la centralidad de grados es
una buena medida de la influencia inmediata, es decir, de la probabilidad de
“infección” como una función del número de actores con los cuales el productor
o productora focal se hallan vinculados. Por otro lado, el Eigenvector de distancias
geodésicas es también una buena medida para el riesgo del nodo de ser
contagiado, pudiéndose utilizar con propiedad para analizar procesos de
“influencia”. La diferencia entre ambas medidas es que la centralidad de grados
no considera los efectos indirectos de más largo plazo.
· Nivel de díadas: a este nivel, las actitudes y la
similitud en el comportamiento se ven afectadas por:
o La
frecuencia de interacción: a mayor frecuencia, más posibilidades de que ambas
partes aprendan a interpretar las actitudes del otro de forma correcta
o La
multiplicidad de interacciones: a mayor variedad de relaciones (positivas) que
vinculen a dos actores, más ampliamente coincidirán ambos miembros de la díada
o La
fuerza de la interacción: los vínculos más fuertes en relaciones positivas
conducen a un acuerdo más fuerte entre los miembros de la díada.
o La
asimetría de la interacción: en relaciones basadas en la autoridad, la
asimetría puede prevenir la comparación o provocar desacuerdo, mientras que en
relaciones basadas en la estima, los subordinados pueden tomar a sus superiores
como modelos a imitar (Erickson 1988).
· Nivel de triada: los conceptos de balance
estructural y transitividad (Wasserman y Faust 1994), han sido utilizados para
predecir similitud entre actores basándose en la mera estabilidad de la
estructura. La estabilidad implica que,
en una estructura triádica, un no adoptador vinculado con otros dos que ya han
adoptado, acabará por adoptar. Krackhardt (1998 y 1999) y Krackhardt y Kilduff
(2002) señalan además que las díadas unidas por vínculos simmelianos (i.e., díadas
encapsuladas en cliques de 3 personas) llegan a estar de acuerdo de forma más
fuerte que los miembros de otras díadas. Extendiendo estos argumentos, podría
pensarse que un actor ligado a otros dos actores que adoptan una innovación de
manera intensa, adoptará también de forma intensa; y que alguien vinculado
fuertemente a otros dos actores fuertemente vinculados entre sí y que han
adoptado intensamente (o que promueven abiertamente la innovación), acabará por
adoptar aún más intensamente que lo que podría predecirse a partir de un
análisis meramente diádico.
· Nivel de red: al compararles con estructuras
más difusas, las redes centralizadas, tales como las que tienen un arreglo
Centro-periferia, agilizan el paso de
la difusión una vez que el elemento que se difunde alcanza el núcleo de líderes
de opinión y otros actores de alta centralidad (Rogers, 2003)[5].
El rol
de los agentes de cambio como miembros de la red
De acuerdo con Frambach (1993),
la teoría sobre difusión de innovaciones ha tomado tradicionalmente una
perspectiva sesgada al lado del agente que adopta, ignorando con frecuencia la
influencia del proveedor en los modelos de difusión. Incluso en los estudios
que hacen énfasis en las interacciones sociales, los agentes “externos” y su
posible influencia generalmente son omitidos, como si los únicos vínculos
relevantes fueran aquellos existentes entre los actores locales. Sin embargo,
tal omisión puede conducir a interpretaciones erróneas de los procesos[6].
Parte de este sesgo puede deberse
a que una de las generalizaciones básicas en la teoría clásica de la difusión
de innovaciones (Rogers 2003) es que las fuentes externas de información son
mayormente relevantes para diseminar información sobre la innovación en los
estadios iniciales del proceso de difusión, y resultan por lo tanto relevantes
sólo para persuadir a la minoría de productores (pioneros y adoptadores
tempraneros), en tanto que resultan secundarias para la toma de decisiones de
la mayoría de los actores, para la cual las interacciones entre pares adquieren
un rol central. En contra de este
simplismo, autores como Lin y Burt (1975) o Carey (1999) han señalado la
importancia de no asimilar a los agentes de cambio con los medios masivos de
comunicación, mostrando para ello el rol diferencial de los distintos
interlocutores (medios masivos, extensionistas, vendedores, amigos, vecinos y
otros productores) en las diversas fases del proceso de adopción.
Pero resulta claro que entre los
productores y los distintos actores y agentes con quienes ellos interactúan, se
desarrolla un vínculo social capaz de incidir fuertemente sobre la toma de
decisiones del productor. Se trata de una relación asimétrica, pero los
vínculos no son formales, lo cual limita la aplicabilidad de enfoques surgidos
en el ámbito organizacional para explicar procesos de influencia y de
transferencia de información en relaciones verticales (cf. Sparrowe y Liden
2005, Newell y Swan 1995), en donde hay un gran espacio para la presión
coercitiva que surge entre miembros de una jerarquía formal.
Debe indicarse, sin embargo, que
tales observaciones no aplican de lleno a los estudios de adopción de
innovaciones agrícolas en los que, con alguna frecuencia, se ha incluido la
interacción de los productores con los servicios de extensión como un factor
determinante, y con efectos por lo general positivos y significativos en la
velocidad de difusión (cf. Coleman 1951, Wilkening 1956, Rogers y Beal 1958,
Copp et al. 1958, Polgar et al. 1963, Lin y Burt 1975, Opare et al. 1977, Feder
et al. 1987, Birkhaeuser et al. 1991, Strauss et al. 1991, Hussain et al. 1994,
Glendinning et al. 2001, Dinar et al. 2007).
En estos estudios el énfasis no
recae tanto en el hecho de la interacción social, cuanto en la extensión
agrícola como suplemento al capital humano del productor y como mecanismo de
reducción de la incertidumbre. Por lo tanto, dicha variable se asocia
regularmente con la decisión de adoptar o no, y por lo tanto, con la prontitud
con que se toma la decisión inicial de hacerlo. Casi no se encuentran, por
ello, estudios que hayan vinculado la frecuencia de interacción con los agentes
de cambio con la intensidad de adopción.
No obstante, la promoción de
innovaciones entre productores pobres de los países en desarrollo por parte de
proyectos y extensionistas va usualmente acompañada de una diversidad de
incentivos (que buscan reducir el riesgo que enfrenta el productor, así como
paliar sus limitadas capacidades de absorción y de inversión), tales como la
provisión subsidiada de insumos, infraestructura y asesoría técnica, o el apoyo
a la comercialización del producto (para asegurar ganancias al hogar mientras
se incuban sus capacidades empresariales, etc.). El despliegue de tales mecanismos tiene el efecto de producir
curvas de difusión más inclinadas, que alcanzan sus límites superiores en
plazos más cortos. Y su aplicación es aún más intensiva por parte de aquellos
proyectos urgidos por cumplir con las metas cuantitativas y los plazos permitidos
por los organismos financieros.
Por tales motivos, es razonable
argüir que los agentes de cambio tienen un papel mucho más influyente sobre las
tasas de adopción de los pequeños productores que lo que usualmente se reconoce
en la literatura. Y tal influencia estará mediada forzosamente por el grado de
interacción que surja entre dichos agentes y los productores, razón por la
cual, es fundamental considerar a tales actores como parte de la red social en
que los productores agrícolas se desempeñan.
Hipótesis
a analizar
Con base en los aportes anteriores se formuló el
siguiente set de hipótesis sobre los efectos de la interacción social sobre la
adopción de innovaciones agrícolas:
Tabla 1. Set de hipótesis a
analizar en el presente estudio.
Nivel |
Hipótesis |
Operacionalización de la hipótesis |
Regional (red) |
1. Regiones
con mayor interacción social presentan tasas promedio de adopción más
intensas. |
Redes con mayor densidad de vínculos presentan
mayores tasas promedio de adopción |
2. Regiones
en donde la interacción está más concentrada alrededor de pocos actores
centrales presentan una difusión más rápida |
A mayor centralización de la red, menor será el lapso transcurrido desde
el momento en que los productores cobran conciencia de la innovación hasta su
adopción |
| |
3. Regiones
en que el promotor tiene más prestigio entre los agentes de cambio adoptan
más rápida e intensamente |
A mayor centralidad de grados del promotor del set de innovaciones en la
red de agentes de influencia social, mayores tasas promedio y menor el lapso
promedio requerido para su adopción |
Individual |
3. Productores[7] con una mayor interacción con otros actores adoptan de forma más rápida e
intensa |
Entre mayor
sea el número de actores con quienes un productor interactúa de forma
frecuente o muy frecuente al respecto de la innovación (i.e., a mayor
centralidad de grados en la red que muestra sólo las interacciones frecuentes
y muy frecuentes entre actores), más rápida e intensa su adopción. |
4. Productores expuestos a un esfuerzo persuasivo más fuerte por parte de
otros actores de la red, adoptan en un lapso menor y de forma intensa. |
La adopción
es más rápida e intensa:
a) A mayor interacción del productor con el
promotor principal de la innovación |
b) A mayor interacción del productor con otros
agentes técnicos |
c) A mayor interacción del productor con
agentes del mercado (vendedores de insumos, compradores de producto,
transportistas) |
d) A menor interacción del productor con otros
productores |
e) A mayor interacción del productor con otros
actores que a su vez están fuertemente vinculados con el promotor principal
de la innovación (i.e., a mayor índice de vínculos simmelianos) |
5. El nivel de adopción de los productores está determinado por aquél de
sus referentes locales |
A mayor equivalencia estructural
entre dos productores, mayor similitud habrá en sus niveles de adopción |
Metodología
Sitio, participantes y tipo de información recabada
Los datos para este estudio se colectaron
entre los meses de Agosto y Diciembre de 2005, como parte de un estudio del
Instituto Internacional de Investigación sobre Política Alimentaria (IFPRI)
realizado con la colaboración del Sistema Boliviano de Tecnología Agropecuaria
(SIBTA), las Fundaciones Trópico Húmedo y Valles, y PROINPA (una organización
dedicada a la investigación y promoción de productos andinos).
El estudio se realizó con productores de 3
actividades agrícolas (Acuicultura, Maní y Quinua) en distintas regiones de
Bolivia. Por cada actividad se seleccionaron 4 distintas micro regiones de
producción, y en cada una de ellas se entrevistó a un total de 30 productores,
considerando al menos 5 no adoptadores en cada micro región, para una muestra
conjunta de 120 productores por actividad y 360 productores en total (60 de
ellos no adoptadores).
A cada productor se le indagó sobre sobre el
grado de uso de las innovaciones promovidas, sobre la percepción del productor
con respecto a las utilidades que podría obtener de la innovación, sus
características sociodemográficas y su dotación de recursos determinantes de su
capacidad de absorción de innovaciones. Además se les consultó sobre su interacción
con Agentes de Cambio (extensionistas e investigadores del sector público,
técnicos de proyectos y ONG, vendedores de insumos, compradores de producto y
transportistas) y con actores locales (vecinos, parientes, organizaciones de
productores y gobiernos o autoridades locales).
Este tipo de datos permite generar redes de
afiliación, en donde los “actores” (i.e., los productores) reportan sobre su afiliación
a los distintos “eventos” (i.e., sobre sus vínculos con distintos agentes de
cambio y actores locales). La relación de interés para este estudio fue la
frecuencia de intercambio de información entre actores sobre la innovación.
Una vez que se completó la recolección de
datos entre los productores, se consolidó una lista de los agentes mencionados
en cada micro región, para entrevistarles con el fin de levantar información
sobre la intensidad de sus vínculos con los demás agentes (“eventos”) mencionados
por los productores.
Estimación de variables y análisis de datos
La tabla 2 resume las variables utilizadas en
el presente estudio.
Tabla 2.
Variables utilizadas en el estudio
Variable |
Descripción |
Tipo |
Dependientes:
INTENSIDAD |
Porcentaje promedio de adopción
de los componentes del set de innovaciones promovido en cada micro región. |
Continua (%) |
INTENSREG |
Promedio de intensidades
reportadas en cada micro región |
Continua (%) |
LAPSO |
Lapso desde el momento en que se
conoce del set de innovaciones hasta adoptar alguno de sus componentes |
Continua (años) |
LAPSOREG |
Promedio de los lapsos
reportados en cada micro región |
Continua (años) |
Independientes:
a)
Relacionales |
|
|
DENSIDAD |
Densidad de la red de cada micro
región |
Continua (índice) |
CENTRAZN |
Grado de centralización de la
red de cada micro región |
Continua (índice) |
PRESTIGIO |
Centralidad del promotor en red
de agentes de cambio |
Continua (índice) |
CENTRALIDAD |
Centralidad de grados de cada
productor |
Continua (índice) |
PROMOTOR |
Frecuencia de interacción del
productor con el promotor principal del set de innovaciones |
Ordinal |
OTROSTEC |
Frecuencia de interacción con
otros agentes técnicos (investigadores, extensionistas, proyectos y ONG) |
Ordinal |
OTROSMER |
Frecuencia de interacción con
agentes ligados al mercado (vendedores de insumos, compradores y
transportistas) |
Ordinal |
OTROSPRO |
Frecuencia de interacción con
otros productores (vecinos, familiares) |
Ordinal |
SIMMEL |
Grado de cohesión de los
vínculos del productor con otros agentes de cambio ligados fuertemente al
promotor |
Continua (índice) |
EQUIVREG |
Grado de equivalencia regular
entre pares de actores |
Dummy |
b) Otras |
|
|
DISTANC |
Distancia al mercado en que
comercializan el producto |
Continua (Km.) |
DISTANREG |
Distancia promedio al mercado en
cada micro región |
Continua (Km.) |
CONSUMO |
Porción del producto que se
destina al autoconsumo |
Continua (%) |
EDUCA |
Nivel educativo del jefe de
familia |
Ordinal |
PROPEXPE |
Propensión a la experimentación |
Ordinal |
PRODUCC |
Aumento esperado en producción
gracias a la innovación |
Ordinal |
Se describe a continuación la forma de estimación de
aquellas variables en que se consideran importantes algunos detalles.
En el caso de la INTENSIDAD de la adopción, para cada
productor se estimó un promedio de acuerdo con el siguiente procedimiento: Como
diversas innovaciones fueron promovidas a la vez en cada micro región, cada una
fue considerada como componente del set de innovaciones que era posible adoptar
por parte del productor. La intensidad de adopción de cada componente fue
estimada por el entrevistador en una escala porcentual, de acuerdo con el grado
máximo posible de uso (e.g., área sembrada, producción procesada, etc.). La
INTENSIDAD corresponde entonces al promedio de los grados de utilización de los
distintos componentes promovidos.
Para estimar la DENSIDAD de la red, primero
se obtuvo la socio-matriz del gráfico bi-partito a partir de cada red bi-modal.
Luego se dicotomizó tales datos estableciendo el límite de inclusión por encima
de 3 en la escala Likert, de forma que sólo se considerase como existentes
aquellos vínculos con quienes los productores indicaron interactuar de forma
frecuente o muy frecuente. Una vez transformados los datos de esta forma, la
densidad de cada red micro-regional se estimó a través de UCINET (Borgatti et al.
2002).
La centralización (CENTRAZN) se estima
comúnmente con base
en la fórmula propuesta por Freeman, ∑
[c* - ci] / max ∑ [c* - ci],
que corresponde a sumar las diferencias entre c*, i.e. el nivel de centralidad del actor que tuvo el
índice más alto, y ci, el nivel de
cada uno de los demás actores, normalizadas de acuerdo al máximo nivel de
centralización posible (max ∑ [c* - ci]), que es el del gráfico en
forma de estrella. En el presente caso la estimación se hizo de acuerdo con el
procedimiento sugerido por Everett y Borgatti (2005) para extender las medidas
de centralización a las redes bi-modales. En este estudio se utilizó
básicamente la centralidad de grados de cada productor (CENTRALID), que
corresponde al conteo vínculos del productor con los distintos “eventos”
(agentes de influencia social) normalizado por el número máximo posible de
eventos al que el productor podría haber estado vinculado. Para estimar la centralización también fue
necesario estimar la centralidad de grados de cada evento, i.e., el conteo de
actores que dijeron estar afiliados a un evento, normalizado según el máximo
número de actores que el evento pudo haber abarcado. Con estos datos se identifica el actor de mayor centralidad en
toda la red (ya sea “actor” o “evento”) y se le utiliza para estimar el
dividendo en la fórmula de Freeman. El
divisor, a su vez, se estima de acuerdo con la siguiente fórmula propuesta por
los autores citados para estimar el máximo nivel de centralización posible en
redes bi-modales: (no – ni – no + 1) (ni + no) / (nino),
en donde no es el tamaño
del set de nodos al que pertenece aquél con el mayor grado de centralidad (c*), y que podría ser tanto el set de actores como el
set de eventos, y ni es el
set complementario.
La variable PRESTIGIO corresponde a la
centralidad de grado de entrada del promotor de las innovaciones en la red de
interacción entre los distintos agentes de influencia social señalados por los
productores.
En el caso de las variables PROMOTOR,
OTROSTEC, OTROSMER y OTROSPRO, la frecuencia de la interacción se valoró de
acuerdo con la siguiente escala Likert: 5= muy frecuente, 4= frecuente, 3=
intermedia, 2= infrecuente, 1= muy infrecuente.
SIMMEL: Para estimar este índice se utilizó el siguiente
procedimiento. Primero, a partir de la red de afiliación obtenida para cada
micro región, se generó una nueva red de afiliación modificada en la que se
eliminó la columna correspondiente al promotor principal de la innovación en
dicha localidad. La matriz así generada se multiplicó luego por una nueva
matriz consistente únicamente en una columna que contenía los datos de
frecuencia de interacción entre el promotor y cada uno de los demás agentes de
influencia social que figuran como columnas o “eventos” en la red de afiliación
modificada[8].
Con este procedimiento se obtuvo entonces una única columna de índices que
muestra el grado en que los vínculos de cada productor con todos los otros
agentes de la red distintos del promotor principal de la innovación se hallan
“encapsulados” y por ello sesgados a favorecer más la innovación debido a la
existencia de un vínculo fuerte entre esos agentes y el promotor principal de
la innovación. No se trata en este caso
de una triada, sino de díadas “simmelianas” (embedded ties) o cohesivas, en la forma descrita por Krackhardt y
Kilduff (2002) y Reagans y McEvily (2003).
Para estimar el grado de equivalencia regular, EQUIVREG,
entre los distintos productores, se utilizó el siguiente procedimiento. Primero, las redes bi-modales de cada micro
región fueron dicotomizadas para considerar sólo aquellos vínculos frecuentes y
muy frecuentes. Luego, las redes bi-modales binarizadas fueron transformadas en
matrices de 1 modo de las redes de afiliación, interesándonos básicamente la
que muestra a los productores en filas y columnas, y cuyas celdas representan
el número de “eventos” en que cada par de productores coincide (i.e., el número
de agentes de cambio de la micro región con los que ambos productores coinciden
en estar vinculados de manera frecuente o muy frecuente). Luego se estimó el grado de similitud entre
cada par de actores utilizando el coeficiente de Jaccard[9],
y luego se obtuvo el grado de correlación entre la matriz de dichos
coeficientes de Jaccard y otra matriz, generada mediante UCINET, que contenía
el valor absoluto de las diferencias entre las intensidades de adopción de
ambos miembros de cada díada.
Las variables EDUCA, PROPEXPE y PRODUCC, de tipo ordinal,
fueron evaluadas de acuerdo con las siguientes escalas Likert: EDUCA, desde 5=
Muy alta a 1= Rudimentaria; PROPEXPE,
desde 5= le gusta mucho experimentar, hasta 1= no le gusta para nada; y
PRODUCC, desde 5= muy alto, hasta 1= insignificante.
Para probar las distintas hipótesis indicadas
anteriormente, se utilizaron las herramientas de correlación y regresión
provistas por UCINET para Windows (Borgatti et al. 2002). Como se trata de
datos relacionales, no independientes, se utilizaron procedimientos
alternativos como pruebas de permutación o pruebas de correlación de matrices
mediante procedimientos de asignación cuadrática (QAP) según lo indicado en
cada caso (cf. Krackhardt 1987 y 1988; Hanneman y Riddle 2005). Por último, las distintas variables que se
consideraron como determinantes significativos de la adopción a nivel
individual se combinan en sendos modelos econométricos Tobit[10] en los que se incluyen/excluyen variables relativas a la estructura de sus
interacciones sociales, a fin de comparar el efecto de la inclusión de este
tipo de variables.
Resultados
Antes de presenter los resultados de
las pruebas de hipótesis se realizó un análisis descriptivo de los datos
relacionales para visualizar los patrones estructurales de las interacciones
que los productores indicaron mantener con un rango de agentes que
explícitamente (a través de transferencia de tecnología, asesoramiento técnico
o aprendizaje conjunto) o implícitamente (proveyendo información o sus
opiniones) ejercen influencia sobre las decisiones de adopción de los
productores.
Interacciones
efectivas de adoptadores y no adoptadores
Al analizar los datos al nivel más
agregado possible (i.e., trabajando con los promedios a nivel de subsectores y
regions), y definiendo 0.7 como el punto de corte para decidir sobre la
existencia o no de vínculos entre el adoptador promedio y cualquiera de las 10
categorías de agented de cambio[11], se obtuvo un gráfico simple que muestra las categorías
de agentes con las cuales los productores adoptadores y no adoptadores
mantienen interacciones que ellos consideran efectivas para hallar soluciones a
sus problemas técnicos (Figura 1). Los agentes con los cuales no se hallaron
vínculos efectivos se listan en la esquina superior izquierda de la figura.
Aparentemente, a este nivel de
agregación, la mayor diferencia entre adoptadores y no adoptadores se debe a
que los primeros consideran efectivas su interacción con ONGs y con
asociaciones de productores, en tanto que los segundos no. Las interacciones de
los productores con el sector público y con los agentes del mercado fueron
considerados no efectivos por ambos por más del 70% de los productores de ambos
grupos (sí y no adoptadores). En el otro extremo se presentan las interacciones
con vecinos y familiars, cuya interacción resulta efectiva tanto para
adoptadores como no adoptadores. Es interesante indicar que las ONG y los
proyectos fueron los únicos agentes externos con quienes los productores
mantuvieron vínculos efectivos; esto resulta consistente con el hecho de que
fueron dichos agentes quienes, en la mayoría de las regiones, promovieron de
manera activa la introducción de innovaciones entre los productores.
Figura 1. Agentes con quienes el productor promedio (adoptador
y no adoptador) mantiene interacciones efectivas
Las figuras 2a–c desagregan
las interacciones efectivas según subsector. Los
patrones que se observan son similares a los que se muestran en la figura 1,
aunque con ciertas particularidades: en el caso de la acuicultura (figura 2a),
los no adoptadores mantienen vínculos efectivos con los compradores de
producto. Esto se debe a que dichos agentes a menudo discuten aspectos de la
calidad del producto con los productores y les brindan información sobre las
formas de mejorar su producto en esos aspectos.
Figura 2a. Agentes con quienes el adoptador y el no
adoptador promedio en acuicultura mantienen interacciones efectivas
En el caso de producción de quinua
(Figura 2b), la figura que emerge es igual a la mostrada en la figura 1, en
donde los no adoptadores mantienen vínculos efectivos sólo con otros
productores, en tanto que los adoptadores indican tener vínculos efectivos con
las asociaciones de productores y las ONGs. Esto refleja el alto grado de asociación
hallado entre los productores de quinua en la región del altiplano. El estudio
reveló también que pocos productores en esa region mantienen relaciones
individuales con los agentes de cambio o realizan sus decisiones de forma
independiente; en lugar de ello, sus decisiones parecen tomarse de forma
colectiva bajo la guía de las asociaciones de productores, a las cuales la
mayoría de los productores pertenece.
En cuanto a los productores de maní
(Figura 2c), los adoptadores mantienen interacciones efectivas no solo con ONGs
y asociaciones de productores, sino también con agentes del mercado (tales como
compradores de producto y vendedores de insumos). Ello refleja una gran
orientación hacia el Mercado en esta actividad; de hecho, un 93% de los productores
de maní venden parte de su producto (Hartwich et al. 2006), vinculándose
gracias a ello con una amplia gama de compradores de producto y vendedores de
insumos. Además, algunas ONGs y proyectos que promueven nuevas formas de
producción y comercialización de maní, mantienen y facilitan el acercamiento a
compradores y vendedores de insumos.
Figura 2b. Agentes con quienes el adoptador y no
adoptador promedio mantienen vínculos efectivos en producción de quinua
Una apreciación más profunda de la
estructura de interacciones en la que se encuentan involucrados los productores
se pudo obtener al graficar los vínculos con los distintos tipos de agente con
quienes cada uno de los productores entrevistados indicó tener vínculos
efectivos. La figura 3 muestra la totalidad de dichos vínculos, mostrando con
claridad a vecinos, familiares y asociaciones de productores, así como a las
ONGs, en una posición central de la red, lo que indica que más productores
indicaron tener vínculos efectivos con esos 4 tipos de agente. La mayoría de
los entrevistados señaló que esos agentes son las fuentes más efectivas de
información en la red de agentes con quienes ellos interactúan para resolver
sus problemas tecnológicos. Al otro extremo, las organizaciones gubernamentales
de investigación y los agentes de extensión ocuparon una posición más bien
marginal en la percepción de los productores. Esto refleja ciertamente el cese
virtual de los servicios técnicos del gobierno ocurrido tiempo atrás. De hecho,
es solo recientemente que las actividades de investigación y extensión se han
promovido de nuevo por parte del SIBTA, aunque ahora principalmente a través de
terceros, tales como ONGs, asociaciones de productores y consultores
independientes.
Figura 2c. Agentes con quienes el adoptador y no adoptador
promedio mantienen interacciones efectivas en producción de maní
Entre los no adoptadores, una
proporción considerable (10 %) no reportó interacciones efectivas con ninguno
de los agentes (como muestran los nodos negros aislados a la izquierda de la
figura 3); entre los adoptadores, este grupo representó sólo un 5 % (nodos
grises aislados a la izquierda). Los no adoptadores que indicaron tener
interacciones efectivas se hallan concentrados en la porción inferior de la
figura 3 debido a que tales interacciones se dan principalmente con otros
productores (vecinos y familiares) y con agentes del mercado (compradores de
producto y vendedores de insumos). Mientras tanto, los adoptadores se
distribuyen de manera más amplia en la figura, reflejando así las muy distintas
interacciones efectivas que cada uno de ellos considera mantener con los demás
agentes.
Figura 3. Agentes con quienes los diversos productores
señalaron tener una interacción efectiva
Cuadros blancos = agentes; puntos grises =
adoptadores; puntos negros = no adoptadores; productores aislados en el margen
izquierdo.
Al desagregar la figura anterior por sector (figuras
4a–c), los gráficos muestran patrones similares de interacción, aunque con las
siguientes particularidades: las ONGs tuvieron una posición bastante central en
acuicultura, una intermedia en la producción de quinua, y una más bien marginal
en la producción de maní. Por un lado, esto refleja las dudas de los
productores de quinua con respecto a sus interacciones con ONGs (y su cercana
afinidad con sus asociaciones). Por otro lado, entre los productores de maní,
esto señala los esfuerzos de promoción de innovaciones llevados a cabo por las
ONGs y las asociaciones de productores (en ocasiones a través de proyectos
financiados con fondos públicos).
Figura 4a. Afiliación de los piscicultores a
distintos tipos de agentes de cambio
Puntos azules = adoptadores; puntos rojos = no
adoptadores.
Como se mostró en las figures 2a–c, los productores de
maní parecen tener una interacción mucho más efectiva con los agentes del
mercado, al compararlos con sus contrapartes en producción de quinua y
acuicultura. Entre los productores de quinua, una proporción mucho mayor se
mostró negative en cuanto a la efectividad de sus interacciones con otros
agentes, lo que refleja un fenómeno cultural más amplio que se da en el
altiplano, y por el cual los productores locales son bastante escépticos en
relación con los nuevos patrones de producción propuestos por agentes externos
a la comunidad (Muñoz Elsner et al. 2004).
Figura 4b. Afiliación de los productores de maní
a distintos tipos de agentes
Figura 4c. Afiliación de los productores de
quinua a distintos tipos de agente
Redes de
interacción entre los distintos agentes que influyen en las decisiones de los
productores
Con el fin de completer esta sección
gráfica, las figuras 5a–c muestran, para cada subsector, los patrones de
interacción existentes entre el principal promotor de la innovación en cada una
de las 4 micro regiones analizadas (cuadros azules) y los demás tipos de
agentes de la innovación (círculos rojos). El grosor de las líneas representa brinda una idea de la frecuencia de
las interacciones (las líneas muestran sólo las interacciones muy frecuentes,
frecuentes e intermedias).
Figura 5a. Principales promotores de la
innovación en acuicultura, y sus contrapartes más frecuentes en tales esfuerzos
Figura 5b. Principales promotores de la
innovación en maní, y sus contrapartes más frecuentes en tales esfuerzos
Figura 5c. Principales promotores de la
innovación en quinua y sus contrapartes más frecuentes en tales esfuerzos
Aparentemente, cada
promoter de la innovación se halla involucrado en un set distinto de
relaciones. Por ejemplo, mientras que la Fundación
FDTA-TH (Fundación de Desarrollo y Transferencia Agrícola - Trópico Húmedo) en
Trinidad (acuicultura) y ANAPO (Asociación de Productores de Oleaginosas y
Trigo) en Mairana (maní) mantienen un contacto frecuente con 6 o más tipos de
agente, las ONG CICDA (Centro Internacional de Cooperación para el Desarrollo
Agrícola) y PROSUKO (Programa Suka Kollos) en el altiplano sur y Pucarani
(quinua), respectivamente, escasamente mantienen contacto con otros dos tipos
de agente. En general, las redes de interacción entre agentes de innovación
fueron más densas y ricas en producción de maní, intermedias en acuicultura, y
dispersas en quinua.
Prueba de Hipótesis - Efectos a nivel de red (micro
región)
La tabla 3 presenta los datos obtenidos a nivel de cada
micro región, para la prueba de hipótesis con respecto a los efectos de la
estructura de la red sobre la intensidad y prontitud promedio de adopción de
las innovaciones promovidas.
La intensidad promedio de adopción entre las 12 micro
regiones estudiadas fue de un 53.5%, con un rango entre 27.4 y 72.5%; el lapso
promedio transcurrido desde el momento en que el productor conoció del set de
innovaciones propuesto hasta que decidió adoptar al menos uno de sus
componentes, fue de 1.34 años (rango: 0.27 - 4.4 años). La densidad promedio de estas 12 redes fue
de 33.7% (rango: 11.8 – 44.2%); la centralización promedio fue del 58% (rango:
38.5 – 76.4%), la distancia promedio al mercado fue de 26.5 Km. (rango: 6.3 –
74.8 Km.) y el índice promedio de prestigio del promotor de las innovaciones
fue de 24.6 (rango: 5.9 – 45.8).
Tabla 3.
Promedios, desviaciones estándar y correlaciones entre las variables de nivel
micro regional
Variable |
Promedio |
Desv.Est. |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
1.
INTENSREG |
53.52 |
11.41 |
- |
|
|
|
|
|
2.
LAPSOREG |
1.34 |
1.30 |
.045 |
- |
|
|
|
|
3.
DENSIDAD |
33.70 |
9.78 |
.711*** |
-.198 |
- |
|
|
|
4.
CENTRAZN |
58.06 |
11.41 |
-.146 |
.337 |
-.519 |
- |
|
|
5.
PRESTIGIO |
24.57 |
11.53 |
.120 |
-.778*** |
.320 |
-.156 |
- |
|
6.
DISTREG |
26.50 |
19.69 |
-.353 |
.390 |
-.406 |
.489 |
-.379 |
- |
***p ‹ .01
Los coeficientes de correlación obtenidos muestran una
asociación positiva y significativa entre la densidad de la red y la intensidad
promedio de adopción, así como negativa y significativa entre el índice de
prestigio del promotor de las innovaciones (en la red de agentes de influencia
social) y el lapso promedio requerido en la región para adoptar. Se observa también correlaciones altas y
negativas (aunque no significativas) entre la densidad de la red y tanto la
centralización de la misma como la distancia promedio a los mercados. También
hay una correlación alta y positiva (aunque no significativa) entre la
centralización de la red y la distancia a los mercados. En todos los casos, los
signos son conforme a lo esperado: redes donde los miembros están
geográficamente más alejados se corresponden con aquellas en que hay menos
conexiones y una mayor dependencia alrededor de un pequeño grupo de actores más
activo.
Al combinar las variables anteriores en un modelo de
regresión lineal simple para cada una de ambas variables dependientes, se
obtuvieron los resultados que se resumen en la tabla 4. Aún con el reducido número de redes a
comparar en esta parte del estudio, las regresiones anteriores presentan
evidencia estadísticamente significativa para apoyar la hipótesis 1 y
parcialmente la hipótesis 3 (i.e., el prestigio del promotor afecta la
prontitud con que las innovaciones son adoptadas, pero no la intensidad de tal
adopción). En el caso de la hipótesis
2, los resultados obtenidos no fueron significativos e incluso el signo mismo
de la relación es contrario a lo estipulado a la hipótesis.
Tabla 4.
Coeficientes de regresión lineal (OLS) a nivel de micro regiones para la
intensidad promedio y el lapso promedio requerido para la adopción.
Variable |
Modelo 1
(INTENSREG) |
Modelo 2
(LAPSOREG) |
Constante |
7.608 (21.163) |
0.621 (2.234) |
DENSIDAD |
1.024 ** (0.326) |
0.031 (0.034) |
CENTRAZN |
0.353 (0.247) |
0.031 (0.026) |
PRESTIGIO |
-0.199 (0.251) |
-0.089 ** (0.026) |
DISTREG |
-0.159 (0.163) |
0.002 (0.017) |
R2 |
0.636 |
0.689 |
R2 ajustado |
0.429 |
0.511 |
Error estándar entre paréntesis; **p ‹ .05
Prueba de Hipótesis - Efectos a nivel individual
La tabla 5 muestra los datos respectivos a las variables
a utilizar en la prueba de las hipótesis 3 y 4 sobre efectos de la estructura
de la red en la intensidad y prontitud de la adopción de las innovaciones.
Tabla 5.
Promedios, desviaciones estándar y correlaciones entre variables a nivel
individual.
Variable |
Prom. |
Desv.Est. |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
1. INTENSITY |
53,28 |
24,93 |
- |
|
|
|
|
|
2. LAPSO |
1,13 |
2,25 |
0,00 |
- |
|
|
|
|
3. CENTRALID |
0,34 |
0,21 |
0,33** |
0,02 |
- |
|
|
|
4. PROMOTOR |
3,69 |
1,10 |
0,27** |
-0,11** |
0,35** |
- |
|
|
5. OTROSTEC |
2,34 |
1,07 |
-0,04 |
-0,03 |
0,40** |
0,01 |
- |
|
6. OTROSMER |
2,58 |
0,87 |
0,05 |
-0,01 |
0,45** |
0,02 |
0,21** |
- |
7.
OTROSPRO |
3,53 |
0,77 |
0,27** |
-0,05 |
0,60** |
0,36** |
0,05 |
0,13* |
8. SIMMEL |
37,26 |
19,31 |
0,21** |
-0,11 |
0,47** |
0,08 |
0,48** |
0,59** |
9. DISTANC |
26,25 |
38,66 |
-0,10 |
0,09 |
-0,05 |
-0,14* |
-0,14* |
-0,10 |
10. CONSUMO |
32,91 |
37,37 |
-0,31** |
-0,01 |
-0,24** |
0,09 |
0,03 |
-0,37** |
11. EDUCA |
2,96 |
1,02 |
0,09* |
0,06* |
-0,01 |
-0,20** |
0,15** |
0,07 |
12. PROPEXPE |
3,84 |
1,06 |
0,13** |
-0,04 |
0,15** |
-0,04 |
0,23** |
0,15** |
13. PRODUCC |
3,74 |
0,92 |
0,11* |
0,00 |
0,18** |
0,12* |
0,09 |
0,06 |
Variable |
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
- |
7. OTROSPRO |
- |
|
|
|
|
|
|
|
8. SIMMEL |
0,10 |
- |
|
|
|
|
|
|
9. DISTANC |
-0,18** |
0,01 |
- |
|
|
|
|
|
10. CONSUMO |
-0,20** |
-0,39** |
0,02 |
- |
|
|
|
|
11. EDUCA |
-0,09 |
-0,01 |
-0,04 |
0,01 |
- |
|
|
|
12. PROPEXPE |
0,03 |
0,07 |
-0,01 |
-0,08 |
0,30** |
- |
|
|
13. PRODUCC |
0,08 |
0,12** |
-0,00 |
-0,15** |
0,01 |
0,15** |
- |
|
Los
coeficientes de correlación corresponden al test de Pearson excepto para las
variables de ordinales (nos. 4, 11, 12 y 13), para las que se indica el
coeficiente del test Tau-B de Kendall. **p ‹ .01; * ‹ .05
Los test de correlación muestran una asociación positiva
y significativa entre muchas de las variables independientes y la intensidad de
adopción. Según los mismos, los productores
presentan un mayor grado de uso de la innovación cuando tienen una mayor
centralidad del productor en la red, una mayor frecuencia de interacción con el
promotor de la innovación y con otros productores, un mayor grado de vínculos
simmelianos, un menor autoconsumo de su producción, mayores niveles educativo y
de propensión a la experimentación, y cuando perciben que la innovación
acarreará mayores incrementos en la producción. En cuanto al lapso requerido
para la adopción, el mismo es significativamente menor para los productores que
tienen una interacción más frecuente con el promotor de la innovación y se ve
alargado levemente entre los productores con niveles de educación mayor. En
todos los efectos son los que cabría esperar de acuerdo con la teoría, salvo en
el caso de la educación y el lapso requerido para adoptar. En el presente caso,
el efecto es pequeño pero significativo, lo que podría interpretarse como que
un mayor nivel educativo en estas micro regiones implica que los productores
requieren algo más de tiempo y discusión para ser convencidos y/o convencerse a
sí mismos antes de optar por la innovación.
Los coeficientes de correlación obtenidos son acordes con
la mayor parte de lo previsto según las hipótesis 3 y 4. En el caso de la intensidad, la interacción
con los agentes del mercado no parece jugar mayor papel, salvo quizá cuando se
trata de agentes fuertemente vinculados con el promotor de la innovación, como
se ve reflejado por la correlación positiva y significativa del índice de vínculos
simmelianos con la frecuencia de interacción con los agente del mercado. Por
otro lado, la relación es contraria a lo estipulado en parte d) de la hipótesis
4, donde se partió del supuesto de que las comunidades en las micro regiones de
análisis se comportarían de forma conservadora. Por el contrario, la evidencia
muestra que una mayor interacción con otros productores conduce a una mayor
intensidad de adopción. Esto podría
reflejar también el hecho de que los promotores de la innovación en estas micro
regiones se apoyan en técnicas grupales de comunicación/extensión, lo que queda
reflejado en la asociación alta y significativa entre las frecuencia de
interacción con el promotor y con los otros productores.
En el caso del lapso requerido para adoptar, aunque sólo
uno de los coeficientes fue significativo, el signo de la asociación en casi
todos los casos fue negativo (de nuevo, en el sentido previsto salvo en el caso
de la interacción con otros productores, que una vez más parece favorecer la
innovación). Sólo para el índice de centralidad se tuvo una asociación
negativa, lo que podría sugerir que algunos elementos del set de innovaciones
podrían ser algo cuestionados culturalmente, razón por la cual los líderes de
opinión tomarían algo más de tiempo en aceptarlos.
Este análisis también revela claramente que el indicador
de centralidad utilizado está fuerte y significativamente correlacionado con
todas las demás variables relativas a la interacción social (lo cual es
esperable debido a la propia forma de calcular la centralidad), así como
algunas de las variables sociodemográficas cuya asociación era menos obvia pero
igualmente razonable (a mayor centralidad, menor autoconsumo, mayor propensión
a la experimentación y mayores expectativas en torno a los beneficios de la
innovación).
Los resultados anteriores fueron útiles también para
seleccionar las variables relacionales a incluir como parte del modelo de
regresión, a fin de evitar problemas de multicolinearidad. Se optó por utilizar dos versiones del
modelo, incluyendo en una sólo el indicador de centralidad de grados del
productor, y en la otra, las variables relacionadas con la frecuencia de
interacción con el promotor y con los otros productores, y el índice de
presencia de vínculos simmelianos.
La tabla 6 muestra los resultados de los análisis
comparativos de regresión Tobit, utilizando modelos con y sin variables
relativas a la interacción social. El
número de observaciones válidas se redujo de 360 a 296 por causa de datos
perdidos para algunas de las variables consideradas en el modelo. En el modelo 1 (sin variables relacionales),
la variable más determinante de la intensidad de la adopción corresponde al
indicador de las utilidades esperadas gracias a la innovación. En el modelo 2
se incluyó la centralidad de grado del productor como variable relacional (no
se incluyeron otras en vista del alto grado de correlación de la misma con las
otras variables relacionales consideradas). Dicha variable resultó ser la más determinante de la intensidad de
adopción. Además, el grado de ajuste del modelo mejora marginalmente, en tanto
que la relevancia de las otras variables consideradas mantiene el mismo patrón
observado en el modelo 1. Finalmente, en el modelo 3 se incluyen como variables
relacionales las frecuencias de interacción con el promotor y con otros
productores, así como el índice de vínculos simmelianos. En este último caso el
grado de ajuste del modelo se reduce sensiblemente, pero sus resultados nos
permiten adentrarnos desagregar parcialmente el efecto causado en el modelo
anterior por el índice de centralidad. Como se indicó en la metodología, los
vínculos analizados en este trabajo tienen valor asignado de acuerdo con la
frecuencia de la interacción. Por lo tanto una mayor centralidad en esta red
significa un mayor número de vínculos frecuentes. El modelo 3 nos permite
visualizar algo ya anunciado por los coeficientes de correlación: son los
vínculos frecuentes con el promotor de la innovación, y con otros productores,
los que realmente resultan determinantes.
Tabla 6.
Coeficientes Tobit para predecir la intensidad de adopción individual (n = 296)
Variable |
Modelo 1 |
Modelo 2 |
Modelo 3 |
Sigma
(constante) |
19.779***
(.842) |
19.586***
(.834) |
17.512***
(.782) |
CENTRALID |
- |
13.718**
(5.873) |
- |
PROMOTOR |
- |
- |
5.720***
(1.212) |
OTROSPRO |
- |
- |
3.045**
(1.501) |
SIMMEL |
- |
- |
.003
(.060) |
DISTANC |
-.040
(.033) |
-.039
(.032) |
-.034
(.030) |
CONSUMO |
-.119***
(.032) |
-.108***
(.032) |
-.146***
(.032) |
EDUCAC |
3.808***
(1.164) |
3.879***
(1.153) |
3.246***
(1.120) |
PROPEXPE |
4.971***
(1.158) |
4.360***
(1.177) |
1.811
(1.154) |
PRODUCC |
8.297***
(1.021) |
7.508***
(1.066) |
3.918***
(1.161) |
Fit
measures:
Log
Likelihood function
ANOVA
based fit
DECOMP
based fit |
-1215.381
.355
.267 |
-1212.680
.360
.273 |
-1074.741
.273
.259 |
Error estándar entre paréntesis; ***p ‹ .01; ** p ‹ .05; * p ‹ .10
El modelo 3 también nos deja ver cómo algunas variables
que parecían clave pierden completamente su poder de predicción con una pequeña
variación en la especificación del modelo. Tal es el caso de la propensión a la
experimentación (la actitud hacia el riesgo). En suma, esta sencilla comparación de modelos permite apuntar evidencias
constructivas para acercar tradiciones: no son única ni primordialmente las
variables económicas las que a la larga determinan el comportamiento individual
ante la innovación, pero tampoco se trata de un proceso de contagio social en
el que no median las valoraciones individuales sobre costos y beneficios. Se obtiene una imagen más ponderada del
aporte de ambos tipos de factores cuando se les combina en un modelo
econométrico, algo que resulta facilitado mediante los diversos parámetros
estructurales que se pueden generar a través del ARS, y sin que los modelos
vean reducida su capacidad de explicativa.
Por último, con respecto a la hipótesis 5, el coeficiente
de correlación de Pearson obtenido a través del test de correlación QAP entre
las matrices de similitudes de Jaccard y de diferencias entre los niveles de
adopción de cada díada, fue -0.073 (** p
‹ .05). Como se aprecia, el nivel de asociación entre ambas matrices es
bajo pero significativo y negativo, de forma que a mayor similitud entre dos
productores al respecto de su estructura de vínculos, menor diferencia existirá
en sus niveles de adopción. Para
confirmar estos datos, el mismo test se realizó a lo interno de cada micro
región (datos no mostrados): el coeficiente de regresión fue negativo y
significativo en 8 de ellas, negativo pero no significativo en otras tres, y
positivo y no significativo en tan sólo una micro región. De esta forma, la
evidencia obtenida brinda soporte a la existencia de una débil pero consistente
asociación entre la equivalencia estructural y la intensidad de adopción, lo
que equivale a hablar de una cierta tendencia, entre los productores consultados,
a competir y/o imitar a sus referentes[12].
Discusión
Este trabajo presenta evidencia sobre procesos de
influencia social y competencia que estarían incidiendo en las decisiones de
los pequeños productores con respecto a su grado de adopción de innovaciones.
La influencia social (i.e., las presiones para cumplir con las normas y
estándares aceptados socialmente) fue evidenciada mediante las pruebas de
hipótesis relativas a los efectos de la cohesión sobre los niveles de adopción,
tanto a nivel de red como de díadas (hipótesis 1, 3 y 4e). En términos
generales, a más intensa la actividad de la red en que se participa, y la
participación individual del propio productor, menores son las probabilidades
de comportarse de una forma distinta a la de sus pares. En las micro regiones
estudiadas, que se muestran receptivas a las innovaciones promovidas, la
presión por actuar conforme con lo esperado socialmente actúa a favor de la
innovación, induciéndola. Por otro lado la competencia con los referentes
sociales, un proceso según el cual los productores se verían movidos hacia la
innovación una vez que sus semejantes lo hayan hecho (aquellos con patrones
semejantes de vinculación social, sin que se requiera que entre ellos medie
vínculo alguno), también fue evidenciada mediante la evidencia obtenida sobre
los efectos de la equivalencia estructura (hipótesis 5).
Las medidas de cohesión utilizadas en el presente estudio
deben, no obstante, tomarse con alguna cautela, dado que no se derivan de los
vínculos existentes en una red social en sentido estricto. Como se indicó en la metodología, los datos
relacionales obtenidos para el presente estudio permiten sacar provecho de las
herramientas del ARS para su análisis, pero describen ante todo la afiliación
de los productores con ciertos agentes (individuales o categóricos) de cambio[13]. Aún y cuando, entre dichos “agentes”, se
incluyó a los otros productores, las interacciones individuales entre
productores no fueron abordadas.
En este sentido, las medidas de densidad a nivel de red
nos dan tan sólo una aproximación gruesa a la cohesión que podría obtenerse al
considerar el set completo de pares (y de otros actores aquí tratados como
categorías) con quienes cada productor interactúa. Podría argüirse que, al
estimar los datos de esta forma, la contribución de los agentes externos
aparece sobre-estimada en las medidas de cohesión. En respuesta cabe argumentar
que este tipo de tratamiento es útil también para abarcar las diferencias
cualitativas entre vínculos horizontales (entre pares) y verticales (con
autoridades o agentes externos, más asimétricos). En todo caso, y a pesar de estas deficiencias –que estarían
introduciendo en todo caso un sesgo sistemático-, la evidencia obtenida permitió
dar soporte a las hipótesis que predicen efectos positivos de la cohesión, la
prominencia (centralidad) individual y la competencia por status, sobre el
grado de participación de los pequeños productores en los procesos de
innovación.
A pesar de que el tipo de información utilizada no es óptima
para un análisis en profundidad de las interacciones sociales, es importante
destacar a la vez que los procedimientos descritos en este trabajo dan una
buena idea de los muchos aspectos de las relaciones sociales que pueden
explorarse aún con sets de datos derivados de trabajos econométricos
convencionales, con la simple adición de unas breves preguntas sobre las
interacciones con distintos actores en los instrumentos de consulta.
En particular, el enfoque utilizado es sumamente útil
para analizar la interacción del productor con otros actores externos, elemento
central de la hipótesis 4 y sobre el que la evidencia provista por este estudio
fue bastante clara en cuanto a su papel central como determinante del proceso
de adopción. Este tipo de relación está un tanto marginada en la literatura
sobre ARS e innovación, y resulta de particular importancia en escenarios de
desarrollo, donde una diversidad de agentes se aproxima a propósito y de forma
recurrente a los pequeños productores, con el objeto de promover, poner en
práctica, desarrollar conjuntamente y/o brindar soporte a la implementación de
innovaciones institucionales, organizacionales y técnicas. Estos agentes externos utilizan, para tales
efectos, distintos mecanismos de persuasión que tienen enorme efecto sobre las
tasas de adopción. Por ello es fundamental comprender mejor tales interacciones
y la forma en que las mismas pueden mejorarse con el propósito de hacer de la
innovación un proceso más efectivo, equitativo y empoderador.
De cara al futuro es necesario realizar estudios en esta
línea pero que profundicen en las interacciones a lo interno de las
comunidades, lo cual permitiría explorar en mayor detalle los distintos roles
ejercidos por distintos productores (tal como el de los líderes de opinión, de
vieja data en los estudios sobre difusión de innovaciones agrícolas). Para ello se requiere utilizar nuevos
enfoques de cara al muestreo, utilizando por ejemplo la técnica de bola de
nieve, o en concentrar los esfuerzos en pequeños estudios de caso locales
tratados en profundidad. Los estudios
de caso permitirían abordar otro aspecto importante, cual es el de la
multiplicidad de relaciones (redes) que ligan a un mismo conjunto de actores
(p.ej., relaciones de intercambio de productos, de información, de acceso a
crédito, etc.), todas las cuales pueden ejercer distintas influencias sobre el
proceso de innovación. Se debe, por último, detallar más en los agentes
específicos, sus relaciones con cada productor individual, y los mecanismos de
persuasión utilizados, como paso para comprender mejor los procesos sociales
que afectan el cambio de actitudes que sirve de antesala a la adopción de
innovaciones.
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